Relicario para mascotas tiene la forma de una huella de pata, elaborada en metal pulido que le da un acabado brillante y elegante. La huella está compuesta de líneas limpias y definidas. En el centro de la huella hay un pequeño compartimiento diseñado para contener las cenizas de una mascota querida, lo que convierte esta pieza en un recuerdo conmemorativo muy especial. La cadena está hecha de eslabones finos, dándole un toque de ligereza que complementa perfectamente el diseño delicado del colgante.